Diversos factores externos, como la luz y el calor, pueden alterar las propiedades de sus productos cosméticos y de maquillaje. Para preservarlos, tenga en cuenta estas normas esenciales.
Una vez que haya aplicado la crema, el gel, el tónico o la emulsión sobre la piel cierre herméticamente el envase para evitar que entren agentes contaminantes.
Mantenga los envases en un lugar seco y lejos de los rayos de sol. Los productos más bien líquidos, como las leches y las lociones son los más delicados y, por lo tanto, deben estar en un lugar sumamente fresco, donde la temperatura no sea inferir a los 5°C ni superior a los 20°C.
Después de usar productos corno las espumas para el pelo o la piel, limpie bien el aplicador.
Cada dos o tres semanas, lave las esponjas, los pinceles y las brochas. Tenga en cuenta que estos, al entrar en contacto con los productos, también pueden llegar a contaminarlos.
Los lápices labiales y los delineadores deben guardarse bien tapados dentro de la heladera. Además, nunca deben compartirse.
Tanto las máscaras para pestañas como los delineadores líqudos deben conservarse de pie algún armario o repisa. Recuerde también lavar periódicamente los aplicadores; use agua y jabón y sequelos con un trapo limpio que no desprenda pelusas.
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