Cuando nos disponemos a darnos un baño de inmersión, con el agua a su justa temperatura y las sales de su preferencia, solo le falta una almohada que usted misma puede hacer para su total bienestar.
* Apoye una toalla blanca finita sobre la mesa, dóblela en sentido longitudinal y esparza encima una taza de hierbas secas. Puede usar lavanda, romero, pétalos de rosa y cualquier otra variedad que tenga rico perfume.
* Después enrolle la toalla y cierre cada extremo atándole una cinta de algodón, que evitará que se escapen las hierbas. Antes de seguir pruébela para asegurarse de que el alto de la almohada le resulta cómodo.
* Compre dos ventosas y cósalas a las cintas. Le servirán para que la almohadilla quede firme en la bañera.
* Para lavarla, desate las citas, guarde las hierbas en un frasco y lave la toalla.
* Es una buena idea para hacerle un regalo a una amiga y, si lo hace junto con un frasco de sales de baño, mejor aún.
|