Para que la vida útil de peines, cepillos, brochas o espumines sea mucho más larga le eseñamos como limpiarlos y mantenerlos perfectos.
Cepillos y peines: existen dos maneras de limpiarlos. La primera consiste en sumergirlos en tres cucharadas de bicarbonato diluidas en un litro de agua tibia para, luego, enjuagarlos con agua fresca. La segunda, lavarlos con agua tibia y amoníaco.
Brochas y pinceles: lávelos con agua fría y jabón neutro y después, enjuagúelos con un acondicionador para el pelo. Este último producto dejará las brochas y pinceles tan suaves como el primer día.
Espumines y esponjitas: sumérjalos en agua fría y lávelos con jabón neutro o de glicerina.
Limas de uñas: su cuidado es tan simple como colocar una cinta adhesiva sobre ella, presionar bien para que la suciedad se adhiera y despegarla lentamente.
Jaboneras: para quitarle los restos de jabón que quedan pegados, lávelas con agua y sal y cepíllelas con un cepillo de dientes en desuso.
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