Despues de una jornada agotadora es muy aconsejable, darce un tiempo de por lo menos 30 minutos solo para usted. Llene la banadera y dése un baño de agua caliente, con su gel favorito y sales relajantes.
Encienda velas aromáticas o sahumerios en el baño y la habitación. Recurra a aromas relajantes como la lavanda, el jazmín o la flor de azahar.
Ponga música suave, porque es el mejor remedio para amansar a las fieras, incluidas las del estrés.
Acuéstese en la cama con las piernas en alto. Hágalo después del baño o en sustitución del mismo, si es de las que prefieren ducharse por la mañana.
Cierre los ojos y cúbralos con algo fresco, saquitos de té de manzanilla frío, hielo cubierto con un paño o antifaces descongestionantes.
Prepárese una infusión, por supuesto que sea relajante como las clásicas tilo y valeriana, o las más innovadoras como espino blanco y melisa.
Respire hondo 10 veces, descanse y repita.
Si quiere puede suprimir todo lo anterior y hacer algún tipo de deporte durante 30 minutos.
Para muchas personas las hormonas del bienestar que se liberan al hacer ejercicios son el mejor antiestrés
Sáquele partido a la aromaterapia; pulverice el ambiente con agua de lavanda o vierta unas gotas de esencia en la almohada, así serenará su ánimo.
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