Cada vez más, los especialistas insisten en que las radiaciones solares deben tomarse con muchísimo respeto. Sepa cómo conseguir un bronceado inteligente y prevenir las enfermedades de la piel, gracias al uso de las cremas protectoras.
Rayos UVB: Afectan la capa superficial de la piel, producen enrojecimiento, quemaduras y hasta melanomas. Son especialmente intensos en verano, y en función de la ubicación del sol, adquieren más fuerza entre las 11 y las 15 horas.
Zonas delicadas
Las áreas del cuerpo más sensibles a la exposición solar son: el rostro, el escote, los brazos y el dorso. Dentro de la cara, las orejas, la nariz, la frente y el cuero cabelludo son los que suelen sufrir las peores quemaduras. Por esto, estas zonas deben estar protegidas permanentemente con un factor de protección más alto que en el resto del cuerpo.
¿Que es el factor de protección?
Es el número que indica cuánta exposición a los rayos ultravioletas hace falta para provocar la misma reacción de eritema (enrojecimiento) en la piel sin el protector. Pero, para que el factor de protección verdaderamente efectivo, hay que saber cuál es el adecuado para cada piel.
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