Ejercicios bajo la ducha... La ducha diaria puede ser una excelente oportunidad para hacer unos ejercicios que nos renueven y nos tonifiquen. Mediante esta sencilla rutina, de ejercicios bajo la ducha, podrás tonificar tu cuerpo y a ganar energías.
Adiós a las tensiones: una ducha más caliente que lo habitual, con el chorro de agua cayendo sobre su cabeza, estimulará las terminaciones nerviosas y la ayudará a eliminar tensiones, sobre todo si no descansó bien durante la noche.
Elimine la contractura: una ducha tibia puede hacer desaparecer los famosos "nudos" que se forman en la zona del cuello, hombros y omóplatos, como producto de la tensión. Como primera medida, siéntese en el piso de la bañera y haga rotar el cuello suavemente en forma circular, dejando que el agua de la ducha masajee sus hombros y cuello. Después —con la precaución de colocar una alfombrita antideslizante— póngase de pie, flexione levemente las rodillas y deje caer el torso y la cabeza hacia adelante, sujetándose de las canillas o de la jabonera. De este modo el masaje de la ducha se extenderá a lo largo de toda la columna.
Para despertarse del todo... y para tonificar los músculos, nada mejor que terminar una ducha tibia con un golpe de agua fría. Luego, utilice la toalla enrollada para masajear bien la espalda mientras se seca. Activará sobremanera la circulación.
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