Como debemos depilarnos... Para que no te resulte tan difícil aquí te mostramos las diferentes técnicas y los procedimientos que puedes elegir para olvidarte de ese molesto vello facial. Como debemos depilarnos, entérate y toma nota:
Antes de comenzar tienes que decidir el método que más se ajuste a tus necesidades, no es lo mismo la depilación de las piernas que la de axilas o labio superior. Para ello tienes que tener en cuenta los siguientes factores:
La capacidad que tienes para aguantar el dolor, la clase y el color del vello, la sensibilidad de tu piel y presupuesto con el que cuentas. Los tratamientos con láser o eléctricos requieren un desembolso económico importante y además varias sesiones en la consulta del médico.
En este caso podemos utilizar cuatro técnicas diferentes: cera fría o templada, crema depilatoria, el láser o la depilación eléctrica. Cera templada: Nunca elijas cera caliente porque podrías sufrir quemaduras que dejarían marcas en la piel. Con una pequeña espátula aplica el producto sobre el labio superior, del centro a un extremo, conservando en la espátula un poco de cera. Espera unos segundos para conseguir una perfecta adherencia de la cera a la piel. A continuación pon el papel de la cera sobre la misma y con un tirón seco en sentido contrario, o sea, del extremo al centro del labio, despégala. Es conveniente sujetar la zona del extremo del labio con la otra mano, para que el momentáneo dolor que se produce sea menos fuerte. Haz lo mismo con el otro lado del labio para completar la depilación. Lo que consigues es que se desprenda tras de sí el vello labial.
Cera fría: tiene el mismo procedimiento que la cera templada. Si depilarte el labio superior con cera fría es un agobio no te preocupes, aquí tienes un truco muy bueno para arrancar el vello mucho con facilidad, sin apenas dolor y sin dejar esos molestos pegotes. No es nada complicado sólo tienes que poner el papel de la cera fría sobre el labio y encima un cubito de hielo y luego despega el papel. El frío hará que se insensibilice la zona y notes menos el tirón.
Crema depilatoria: Es el método menos recomendable porque el vello no desaparece de raíz y «vuelve a las andadas» en muy poco tiempo. Además, el olor que desprende este producto suele ser poco agradable y tienes que tener especial cuidado con el tiempo que lo tienes puesto y hacerte una prueba antes para saber que la crema es apta para tu piel o, de lo contrario, podría surgir alguna pequeña reacción alérgica. Eso sí, es el método menos doloroso y por ello tiene tanto éxito.
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